Del primer hola al para siempre.
Nos conocimos un martes lluvioso, y ninguno de los dos sabía que ese día cambiaría nuestras vidas para siempre. Lo que empezó compartiendo un paraguas se convirtió en cafés compartidos, sueños compartidos y ahora, una vida compartida.
Elegimos Muimenta, Lalín para nuestra celebración porque es donde hicimos nuestro primer viaje de fin de semana juntos. Las colinas y la atmósfera serena capturan perfectamente la paz que encontramos el uno en el otro.